fbpx

DOLOR PÉLVICO CRÓNICO

¿Qué es el dolor pélvico crónico?

El dolor pélvico crónico (CPP por sus siglas en inglés) es el que se presenta en el área situada por debajo del ombligo y entre las caderas, y que dura seis meses o más.

El dolor pélvico crónico puede tener varias causas. Puede ser síntoma de otra enfermedad o puede ser una afección en sí mismo.

Si el dolor pélvico crónico parece ser causado por otro problema médico, tratar ese problema puede ser suficiente para aliviar el dolor.

Sin embargo, muchas veces no es posible identificar una única causa de este dolor. Si este es el caso, el objetivo del tratamiento es reducir el dolor y los demás síntomas y mejorar la calidad de vida.

Síntomas

Cuando te piden que localices el dolor, quizá pases la mano sobre toda la zona pélvica en lugar de señalar un punto específico. Es posible que describas tu dolor pélvico como:

  • Dolor intenso y constante
  • Dolor que aparece y desaparece (intermitente)
  • Dolor constante
  • Dolores o calambres punzantes
  • Presión o pesadez en una zona profunda de la pelvis

Además, puedes experimentar lo siguiente:

  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Dolor con el movimiento intestinal o la micción
  • Dolor cuando estás sentado por períodos prolongados de tiempo

Es posible que la molestia se intensifique después de estar parado durante períodos largos y se alivie cuando te recuestas. El dolor puede ser leve y molesto o puede ser tan intenso que faltas al trabajo, no puedes dormir o no puedes hacer ejercicio.

Causas

El dolor pélvico crónico es una afección compleja que puede tener múltiples causas. A veces, un único trastorno puede identificarse como la causa. Sin embargo, en otras ocasiones, el dolor puede ser el resultado de varias afecciones médicas.

Algunas de las causas del dolor pélvico crónico pueden ser:

  • Endometriosis.
  • Problemas musculoesqueléticos: como la fibromialgia, la tensión muscular del suelo pélvico, la inflamación de la articulación púbica (sínfisis púbica) o hernias
  • Enfermedad inflamatoria pélvica crónica. Esto puede tener lugar si una infección de largo plazo, por lo general de transmisión sexual, provoca formación de cicatrices que afectan los órganos pélvicos.
  • Cirugía pélvica. Después de la extirpación quirúrgica de algún órgano pélvico.
  • Fibromas uterinos.
  • Síndrome del intestino irritable.
  • Síndrome de la vejiga dolorosa (cistitis intersticial).
  • Síndrome de congestión pélvica.
  • Factores psicológicos. La depresión, el estrés crónico o los antecedentes de abuso sexual o físico pueden aumentar el riesgo de dolor pélvico crónico. El sufrimiento emocional empeora el dolor, y vivir con un dolor crónico contribuye al sufrimiento emocional. Estos dos factores suelen generar un círculo vicioso.

Diagnóstico

Descubrir la causa del dolor pélvico crónico a menudo es un proceso de eliminación, debido a que son muchos los trastornos diferentes que pueden provocar este dolor.

Se necesita una entrevista detallada sobre el dolor, tus antecedentes médicos personales y familiares, el médico puede pedirte que lleves un registro del dolor y de otros síntomas que tengas.

Estos son algunos de los análisis o exámenes que el médico podría sugerir:

  • Examen pélvico.
  • Análisis de laboratorio. De sangre y orina, incluyendo cultivos.
  • Ecografía.
  • Otras pruebas de diagnóstico por imágenes. Radiografías abdominales, tomografía axial computarizada (TAC) o resonancia magnética (RM).
  • Laparoscopía. Esta intervención es especialmente útil para detectar la endometriosis y la enfermedad inflamatoria pélvica crónica.

Hallar la causa básica del dolor pélvico crónico puede implicar un proceso largo y, en algunos casos, quizás nunca se encuentre una explicación clara.

Sin embargo se puede diseñar un plan de tratamiento que te permita vivir la vida al máximo, con la menor cantidad de molestias.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Si el médico puede determinar una causa específica, el tratamiento se centrará en esa causa. Sin embargo, si no es posible identificar una causa, el tratamiento se enfocará en el control del dolor y de los demás síntomas. Para muchas mujeres, el enfoque óptimo implica una combinación de tratamientos.

Farmacológico

Dependiendo de la causa, tu médico puede recomendarte diversos medicamentos para tratar tu afección, por ejemplo los siguientes:

  • Analgésicos: Los analgésicos pueden brindar alivio parcial del dolor pélvico. Sin embargo, los analgésicos solos, no suelen resolver el problema del dolor crónico.
  • Tratamientos con hormonas: Algunas mujeres saben que los días en que experimentan dolor pélvico pueden coincidir con una fase en particular de su ciclo menstrual y los cambios hormonales que controlan la ovulación y la menstruación. Cuando es así, las píldoras anticonceptivas u otros medicamentos hormonales pueden ayudar a aliviar el dolor pélvico.
  • Antibióticos: Si una infección es la fuente del dolor.
  • Antidepresivos: Algunos tipos de antidepresivos pueden ayudar con el dolor crónico.

Otras terapias

El médico puede recomendarte las siguientes terapias como parte del tratamiento para el dolor pélvico crónico. Estos pueden incluir:

  • Fisioterapia.
  • Neuroestimulación (estimulación de la médula espinal): Este tratamiento consiste en implantar un dispositivo que bloquea las vías nerviosas para que la señal de dolor no llegue al cerebro.
  • Inyecciones en los puntos desencadenantes del dolor: Si el médico encuentra puntos específicos donde sientes dolor, es posible que te resulte efectivo que te apliquen inyecciones con anestésicos.
  • Psicoterapia: Si el dolor puede interrelacionarse con depresión, abuso sexual, un trastorno de la personalidad, un matrimonio conflictivo o una crisis familiar, es posible que te resulte de ayuda hablar con un psicólogo o un psiquiatra. Existen diferentes tipos de psicoterapia, tales como la terapia cognitiva conductual y la biorregulación. Independientemente de la causa básica de tu dolor, la psicoterapia te puede ayudar a desarrollar estrategias para sobrellevar el dolor.
  • Estilo de vida y remedios caseros: Las técnicas de relajación pueden ayudar a aliviar la tensión, a reducir el dolor, a calmar las emociones y a inducir el sueño. También otras técnicas, como meditación y respiración profunda.
  • Medicina alternativa: Acupuntura.

Cirugía

Para corregir un problema no diagnosticado que provoca dolor pélvico crónico, el médico puede recomendar una intervención quirúrgica, por ejemplo:

  • Cirugía laparoscópica. Ayuda al diagnóstico y tratamiento en casos de endometriosis e inflamación pélvica crónica
  • Histerectomía. En casos complicados y poco frecuentes. Someterse a esta intervención conlleva consecuencias importantes para la salud. El médico analizará los riesgos y beneficios detalladamente antes de recomendar esta opción.

Programa de rehabilitación del dolor

Es posible que debas considerar la opción de ingresar en un programa de rehabilitación del dolor (Clínica del Dolor).

2/5 (6 Reviews)